El Síndrome de Vogt-Koyanagi-Harada es una enfermedad autoinmune con manifestaciones sistémica y una básica manifestación ocular: uveítis. Junto con los siguientes procesos sistémicos: hipoacusia, por afectación de pares craneales altos, alopecia, encefalitis, vitíligo.
Afecta fundamentalmente a órgano con pigmentados (úvea, retina, piel).
El debut de ésta enfermedad es la afectación oftálmica, tras un breve proceso febril, caracterizada de uveítis bilateral asociada a coroiditis y neuritis óptica. Puede acompañarse de hipoacusia neurosensorial y tinnitus, vitíligo, poliosis y alopecia, y en algunos casos incluso meningitis o encefalitis.
En dicho síndrome se han definido tres entidades:
Tipo I: Patología ocular sin patología de oído o dermatológica.
Tipo II: Patología ocular y al menos un síntoma en oídos o piel.
Tipo III: Patología ocular con al menos dos síntomas en otra localización.
El manejo y tratamiento de estas entidades se realiza por el servicio de Oftalmología junto con Medicina Interna, Dermatología y/o Reumatología; en función del debut y manifestaciones sistémicas de cada paciente.