Definición
Piomiositis se define como la presencia de abscesos en el interior del músculo no formados por la extensión local de infecciones del tejido subcutáneo.
Los microorganismos implicados de manera habitual son el Staphylococcus aureus, el estreptococo y los bacilos gram-negativos.
Aunque la mayoría de los casos se producen en países tropicales, donde se considera endémica, en las últimas décadas ha aumentado su incidencia en occidente, posiblemente por su asociación con el virus de la inmunodeficiencia adquirida.
Etiotatogenia
La piomiositis se desarrolla en músculos en los que probablemente la resistencia a la infección esté alterada. Una de las causas puede estar en relación con la ausencia de anticuerpos opsonizantes de clase IgM lo que repercute sobre la función de los neutrófilos. Así, en las series de pacientes con Polimiositis se ha encontrado en más de un 50% una enfermedad que afecta a la inmunidad como puede ser el VIH, la diabetes o las afectaciones hematológicas.
Una vez invadido el músculo se produce la aparición de edema en las fibras musculares junto con agregados de polimorfonucleares y células plasmáticas. Por último, la destrucción muscular induce la supuración.
Clínica
Es más frecuente en varones jóvenes. Hasta en un 50% de los casos hay un antecedente traumático. Se han descrito tres fases.
- Fase invasiva: Caracterizado por fiebre, dolor y leve tumefacción local sin eritema cutáneo.
- Fase supurativa: Se produce un aumento del dolor y de la tumefacción. Esta es la fase de formación del absceso.
- Fase séptica: Se manifiesta por los síntomas típicos de sepsis. Sin tratamiento se puede entrar en una situación de Shock séptico.
Los músculos más afectados son el cuadriceps, los glúteos y el psoas-iliaco. Según la localización donde se produce la piomiositis nos encontramos diferentes Síndromes como cervicobraquialgia o lumbalgia irradiada.
Diagnóstico
Los hemocultivos son positivos en más de un 50%. Suele elevarse la velocidad de sedimentación y producirse leucocitosis. En pocos casos hay elevación de la creatinfosfoquinasa.
La gammagrafía con Galio suele detectar las zonas afectadas. La ecografía y la TAC pueden identificar abscesos.
Posiblemente la Resonancia Magnética Nuclear sea la técnica más sensible para identificar las fase precoces de la polimiositis.
El diagnostico definitivo se hace con el cultivo del material aspirado.
Tratamiento
Se debe iniciar tratamiento con antibióticos intravenosos como la cloxacilina y el imipenen, modificándolos según el resultado del cultivo. El tratamiento médico debe acompañarse del drenaje quirúrgico. La mortalidad en la polimiositis no tropical es cercana al 10%.