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Fundación FERFundación (FER)


Consenso: Prevención de los efectos adversos sobre el tracto digestivo de los AINEs 2003

ESTRATEGIA PARA LA PREVENCIÓN DE LOS EFECTOS ADVERSOS SOBRE EL TRACTO DIGESTIVO DE LOS ANTIINFLAMANTORIOS NO ESTEROIDEOS

Recomendaciones de la Asociación Española de Gastroenterología y de la Sociedad Española de Reumatología

Lanas A*, Martin-Mola E**, Ponce J*, Navarro F**, Pique JM*, Blanco FJ**.

* Asociación Española de Gastroenterología ** Sociedad Española de Reumatología.

Tabla de contenidos

INTRODUCCION

Este documento recoge las recomendaciones relativas a la prevención y tratamiento de los efectos adversos sobre el tracto digestivo en el paciente que precisa tratamiento con antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Se recogen también las recomendaciones para situaciones afines que se dan en el contexto del tratamiento de estos pacientes. Estas recomendaciones han sido elaboradas y consensuadas por un panel de tres especialistas en Gastroenterología y tres especialistas en Reumatología designados por la Asociación Española de Gastroenterología (AEG) y por la Sociedad Española de Reumatología (SER) que proporcionaron el soporte económico necesario. Basándose en las evidencias científicas disponibles, el panel ha tratado de dar respuesta a las cuestiones que surgen ante las situaciones clínicas más comunes y a las incertidumbres más frecuentes que se plantea el médico cuando indica este tipo de tratamiento, mayoritariamente por problemas reumáticos o musculoesqueléticos.

METODOLOGIA DE TRABAJO

El grupo de trabajo ha partido del documento base elaborado previamente por la AEG que fue publicado en la revista Gastroenterología y Hepatología a finales del año 2001 (1) y que está disponible en la página web de la AEG (http://www.aegastro.es). En ese documento se describe, en extenso, el método de trabajo que se utilizó, habiéndose aplicado el mismo para la preparación del documento actual y que, en síntesis, ha sido el siguiente:

a) En un primer momento el panel elaboró una lista de las situaciones clínicas más comunes y de las áreas de conflicto o incertidumbre que precisaban de una revisión para elaborar recomendaciones firmes. De forma consensuada se eligieron aquellas que eran más pertinentes en el momento actual y que podían ser de interés común para los médicos que se enfrentan a las mismas, en particular, reumatólogos, traumatólogos, gastroenterólogos, internistas, médicos de atención primaria y cardiólogos. En la elaboración de las situaciones clínicas no se han tenido en cuenta aspectos distintos de los gastrointestinales, como son los efectos de los AINE o Coxib sobre HTA, Trombosis, etc., que aunque de interés en determinadas circunstancias, el panel consideró que su abordaje necesitaba de la colaboración externa fuera del ámbito de las dos sociedades.

b) Unos miembros del panel fueron encargados de elaborar una primera propuesta basada en el documento previo de la AEG y en las nuevas evidencias existentes en la literatura desde junio de 2001 hasta febrero de 2003. Se efectuó una búsqueda general en MEDLINE con las palabras claves referidas en el documento original y se seleccionaron las publicaciones que por su título o por el contenido del resumen podían aportar información a las cuestiones seleccionadas.

c) Se distribuyeron las cuestiones seleccionadas entre los panelistas para que hicieran una primera propuesta de solución tras revisar la literatura más específica relativa a cada una de ellas, considerando toda la información publicada, incluida la existente antes de la elaboración del documento base de la AEG.

d) Las recomendaciones debían estar basadas en categorías de evidencia y para ello se acordó, al igual que en documento base, aplicar las recomendaciones de la USA Agency for Health Care Policy and Research (Tabla 1).

e) Las resoluciones de las cuestiones planteadas fueron analizadas por todos los panelistas, buscando llegar a un consenso unánime antes de elaborar la recomendación definitiva. Se decidió a priori optar por una aproximación conservadora en aquellas situaciones donde la evidencia no fuera lo suficientemente clara para efectuar una recomendación firme. Igualmente, se decidió previamente aceptar como categoría de evidencia IIb, la obtenida de análisis post-hoc en los estudios que no estaban específicamente diseñados para responder a la cuestión en concreto, siempre que fuera objetivo secundario del estudio o existiera justificación para efectuar ese tipo de análisis. En las situaciones en las que no se alcanzó el consenso, se re-evaluó la evidencia científica y/o se buscaron fuentes alternativas de evidencia, incluyendo libros de congresos científicos de reconocido prestigio, como la DDW, la ACR o el EULAR, emitiendo finalmente la recomendación.

f) El documento con todas las propuestas tuvo una última revisión por los miembros del panel y finalmente aprobado. Este documento definitivo fue sometido a un panel de revisores externos designados por la AEG y la SER.

g) El panel hacer constar que no se ha realizado una evaluación económica de estas recomendaciones. Aun reconociendo que existe un buen número de estudios que han evaluado alguna de las consideraciones aquí discutidas, las particularidades de nuestro sistema sanitario hace que todas llas hayan de tomarse con cautela cuando han de extrapolarse a nuestro país. No obstante, dada la importancia que los aspectos económicos tienen a la hora de la toma de decisiones, esta es una tarea pendiente que merece la pena abordar por este u otros paneles o grupos de investigación en el futuro más o menos inmediato.

Tabla 1. Categoría de evidencia y grado de recomendación.

CATEGORÍA DE EVIDENCIA

Ia. Evidencia obtenida de un meta-análisis de ensayos clínicos aleatorizados
Ib. Evidencia obtenida de al menos un ensayo clínico aleatorizado.
IIa. Evidencia obtenida de al menos un ensayo clínico controlado bien diseñado pero sin aleatorización.
IIb Evidencia obtenida de al menos un estudio cuasi-experimental bien diseñado*
III. Evidencia obtenida de estudios no experimentales de tipo descriptivo, bien diseñados, tipo estudios comparativos, estudios de cohortes o caso-control.
IV. Evidencia obtenida de comités de expertos y/o experiencia clínica de personas autorizadas.

* Se refiere a situaciones en las cuales la implementación de un estudio de intervención está fuera del control del investigador pero existen opciones para evaluar el efecto.

CLASIFICACIÓN DE GRADOS DE RECOMENDACIÓN

A. Requiere al menos un ensayo clínico aleatorizado como parte de abundante literatura de buena calidad y consistencia que responda a recomendaciones específicas (Nivel de evidencia Ia, Ib)
B. Requiere la evidencia de estudios clínicos no aleatorizados aunque bien diseñados en el tema específico de la recomendación (Nivel de evidencia IIa, IIb, III)
C. Requiere evidencia obtenida de comités de expertos u opiniones y personas de reconocido prestigio y experiencia clínica.(Nivel de evidencia IV)

Nota: Definiciones de tipos de evidencia y los correspondientes grados de recomendación originales del “US Agency for Health Care Policy and Research”.

PREGUNTAS Y RECOMENDACIONES

PREGUNTA 1: ¿A partir de qué edad está indicado plantearse medidas de prevención de complicaciones gastrointestinales en pacientes que precisan AINE y no presentan otros factores de riesgo?

RECOMENDACIONES

  1. Es conveniente que a todo paciente con una edad superior a los 60 años que recibe AINE clásico se le administre de forma concomitante gastroprotección.
    Grado de recomendación B
  2. La evidencia actual refuerza esta recomendación en los pacientes con una edad igual o superior a los 75 años.
    Grado de recomendación B
  3. La evidencia actual no apoya el uso de gastroprotección en los pacientes en los que el único factor de riesgo es la edad y reciben un inhibidor selectivo de la ciclooxigenasa 2 (COX-2).
    Grado de recomendación B

EVIDENCIAS

Recomendación 1
La edad superior a 60 años es factor de riesgo per se para la aparición de complicaciones gastrointestinales en pacientes que toman AINE.
Categoria de evidencia III
Está bien demostrado desde hace más de 10 años2 que la edad superior a 60 años es por sí sola un factor de riesgo para la aparición de complicaciones gastrointestinales; dicho riesgo se incrementa en los pacientes que reciben AINE. Este dato ha sido corroborado en múltiples estudios epidemiológicos realizados con posterioridad. En el documento de la AEG, publicado en 2001, que ha servido de base para estas nuevas recomendaciones, se recoge la evidencia hasta ese momento1.
Recomendación 2
El riesgo de complicaciones aumenta progresivamente con la edad.
Categoría de evidencia IIb
El estudio MUCOSA3, que demostró la eficacia del misoprostol como agente profiláctico para evitar complicaciones gastrointestinales graves cuando se administraba AINE, estableció como factor de riesgo una edad superior a los 75 años. En ese estudio la edad media fue de 68 años y la mayoría de los pacientes tenían entre 60 y más de 75 años. (Categoría de evidencia IIb). Recientemente, otros estudios4, 5 han confirmado cómo este riesgo aumenta en los distintos estratos de edad. Hernández-Díaz et al4, estimaron que el número aproximado de complicaciones del tracto gastrointestinal superior por 1000 personas/año, en pacientes que tomaban AINE y cuya edad estaba comprendida entre 60 y 69 años era de 6. Esta estimación ascendía a 16 por 1000/personas año en los pacientes con edad comprendida entre 70 y 79 años (Categoría de evidencia III). Un estudio publicado recientemente5, basado en el ensayo VIGOR, demostró que para aquellos pacientes con edad comprendida entre 65 y 74 años el riesgo de acontecimientos adversos del tracto digestivo superior era de 2,37. Cuando el análisis se hizo en personas con una edad superior, el riesgo relativo subió a 3,87.
Recomendación 3
Un análisis post hoc del estudio VIGOR no puso de manifiesto que los pacientes con más de 65 años que tomaban rofecoxib tuvieran un mayor riesgo de desarrollar úlcera gastroduodenal.
Categoria de evidencia IIb
El estudio VIGOR5 demostró que la administración de rofecoxib -un inhibidor selectivo de la COX-2 (coxib)-, reducía el riesgo de acontecimientos adversos del tracto digestivo superior en 4 veces cuando la edad estaba entre 65 y 74 años y hasta 9,95 veces cuando la edad era superior. Como ya se refirió en el documento de la AEG1, el análisis por subgrupos de edad en estudios endoscópicos no puso de manifiesto que los pacientes con una edad superior a los 65 años que tomaban rofecoxib tuvieran una mayor incidencia de úlcera que los pacientes menores de 65 años.

PREGUNTA 2: ¿Debe instaurarse gastroprotección en un paciente que recibe tratamiento con esteroides?

RECOMENDACIONES

  1. Los pacientes que reciben esteroides sin AINE no requieren gastroprotección.
    Grado de recomendación B
  2. El riesgo de complicaciones aumenta considerablemente cuando se asocian AINE y esteroides, por lo que en estos pacientes es necesario dar gastroprotección.
    Grado de recomendación B
  3. Los pacientes que reciben esteroides con un coxib no precisan gastroprotección.
    Grado de recomendación B

EVIDENCIAS

Recomendación 1.
Los pacientes que toman únicamente esteroides no tienen mayor riesgo de complicaciones gastrointestinales.
Categoria de evidencia III
Existen dudas sobre la necesidad o no, de prescribir gastroprotectores a los pacientes que reciben únicamente esteroides. Algunos estudios llevados a cabo hace 20 años, dieron resultados discrepantes, encontrando en uno de ellos un riesgo aumentado de úlcera péptica que era dosis dependiente6; y en otro, el mismo riesgo que en los pacientes que recibían placebo7. Un estudio de casos y controles publicado recientemente8 ha demostrado que en los pacientes que recibían únicamente esteroides se incrementaba el riesgo de complicaciones gastrointestinales en 1,8 veces.
Asimismo, parece existir una tendencia a un aumento de riesgo conforme las dosis de esteroides son más elevadas, aunque no hay diferencias con significación estadística9. Ni éstos, ni otros estudios han podido discernir si este moderado aumento de riesgo se debe a otras causas, como la gravedad de los pacientes que reciben estos fármacos o a que en algunos casos los esteroides se administren a pacientes con más riesgo de complicaciones gastrointestinales.
Recomendación 2
Múltiples estudios han demostrado que la asociación entre esteroides y AINE aumentan el riesgo de complicación gastrointestinal.
Categoria de evidencia IIb
El estudio de Gabriel et al2 demostró que la asociación de AINE y esteroides incrementa de forma importante el riesgo, tanto de úlcera como de complicaciones. Posteriormente esto ha sido ratificado por múltiples estudios. De hecho, esta asociación es un factor de riesgo ampliamente aceptado1 que condiciona que a estos pacientes se les deba administrar gastroprotección efectiva.
Además, un subanálisis realizado en pacientes del estudio VIGOR5 demostró que la administración concomitante de esteroides y AINE clásico, aumentaba el riesgo de acontecimientos adversos del tracto gastrointestinal.
Recomendación 3
Los pacientes que toman rofecoxib y esteroides no tienen mayor riesgo gastrointestinal que los que toman únicamente esteroides.
Categoria de evidencia IIb
Basados en el estudio VIGOR, Laine et al5 demostraron que los pacientes con rofecoxib que previamente se estaban tratando con esteroides, tenían el mismo riesgo de desarrollar úlcera y complicaciones secundarias, que los que no los tomaban, mientras que los que tomaban naproxeno con esteroides, prácticamente doblaban el riesgo.

PREGUNTA 3: ¿Cual es la mejor opción terapéutica en un paciente que precisa AINE y está anticoagulado/descoagulado con derivados de la warfarina?

RECOMENDACIONES

  1. En pacientes anticoagulados debe evitarse el uso concomitante de AINE y de manera especial en los de edad mayor de 65 años o que presentan otros factores de riesgo de hemorragia. El uso de terapias alternativas debe evaluarse de forma cuidadosa -analgésicos centrales, opiáceos, infiltraciones- valorando las interacciones de estos fármacos con el anticoagulante.
    Grado de recomendación B
  2. En caso de ser imprescindible el uso de AINE, deben utilizarse los inhibidores selectivos de COX-2 por su mayor seguridad gastrointestinal, menor interferencia con los anticoagulantes orales y ausencia de efecto antiagregante.
    Grado de recomendación B
  3. Aunque no está establecido, el uso concomitante de gastroprotección -inhibidor de la bomba de protones (IBP) o misoprostol podría comportar un beneficio adicional para esta población de pacientes.
    Grado de recomendación C

EVIDENCIAS

Recomendación 1.
La combinación de AINE y anticoagulantes orales incrementa fuertemente el riesgo de hemorragia digestiva.
Categoria de evidencia III
AINE y anticoagulante oral (ACO) es, sin duda, una combinación de alto riesgo10-13 en la que intervienen la potenciación del efecto anticoagulante de la warfarina, el efecto antiagregante de los AINE y su potencialidad en producir lesión gastrointestinal y hemorragia.
La combinación AINE y ACO incrementa marcadamente el riesgo de ingreso hospitalario por hemorragia digestiva10-12. Por ello, es deseable evitar esta combinación con el uso de terapias alternativas Tabla 2.


Recomendaciones 2 y 3
Carecemos de ensayos clínicos controlados bien diseñados que evalúen adecuadamente la seguridad de las combinaciones de AINE clásicos y ACO o Coxib y ACO a medio y largo plazo y en suficiente número de pacientes.
Habitualmente, los pacientes anticoagulados son excluidos de los ensayos clínicos. Un estudio específicamente realizado con nabumetona y ACO14 fue a corto plazo (4 semanas) y con un escaso número de pacientes, por lo que no permitió establecer la seguridad de dicha combinación. También se carece de estudios que evalúen la seguridad de ACO más AINE y gastroprotección. La recomendación, por tanto, se ha hecho basada en las siguientes evidencias indirectas.
Los inhibidores selectivos de COX-2 comportan menor riesgo de úlcera gastroduodenal y sus complicaciones.
Categoria de evidencia Ib
El uso de coxib en lugar de AINE clásico comporta menor riesgo de úlcera gastroduodenal y sus complicaciones15-16.
Los inhibidores selectivos de COX-2 interfieren en menor medida con los ACO y con la agregación plaquetaria.
Categoria de evidencia III
Las interacciones con los ACO son diferentes para los distintos AINE. Ácido acetilsalicíclico (AAS), fenilbutazona o ácido mefenámico potencian de forma muy significativa el efecto anticoagulante de la warfarina, desplazándola de la albúmina y disminuyendo su metabolismo en el hígado17. Tenoxicam, meloxicam, lornoxicam, nimesulida, etodolac, nabumetona y celecoxib no incrementan significativamente el INR en individuos anticoagulados, mientras que rofecoxib produce un incremento de INR del 10% en pacientes con ACO. Por el contrario, diclofenaco, ibuprofeno y naproxeno incrementan el tiempo de hemorragia. Diclofenaco (150 mg), ibuprofeno (2.400 mg) y naproxeno (1.000 mg) inhiben la agregación plaquetaria en un 25, 78 y 90%, respectivamente; mientras que celecoxib, rofecoxib y nabumetona no interfieren con la agregación plaquetaria18-20. En un estudio realizado con rofecoxib indicado en pacientes anticoagulados con warfarina sometidos a cirugía de rodilla no se registró un incremento de los episodios hemorrágicos21.
Finalmente, algunos subgrupos de pacientes con riesgo especial de complicaciones hemorrágicas podrían obtener ventajas del uso concomitante de coxib y gastroprotección*.
Categoría de evidencia IV
*Ver recomendación a la pregunta 7.

Tabla 2. Riesgo relativo de ingreso hospitalario por hemorragia digestiva.

Tratamiento Riesgo relativo (IC95%)
ACO solo10 2.8 (1.6-4.5)
ACO + AAS o CS10 3.8 (0.8-11)
ACO + Paracetamol10 4.4 (1.2-11.4)
ACO + AINE10 8 (2.1-20.4)
ACO + AINE11 7.8 (2.8-21.5)
ACO + AINE12 12.7 (6.3-25.7)
ACO: Anticoagulante oral.
AAS: Ácido acetilsalicílico.
CS: Costicosteroides.
AINE: Antiinflamatorio no esteroideo.

PREGUNTA 4: En un paciente que precisa AINE por un período de tiempo corto o muy corto, ¿se deben seguir las mismas medidas de protección gastrointestinal que en el tratamiento a largo plazo?

RECOMENDACION

La indicación de gastroprotección es independiente del tiempo que se vaya a administrar el AINE.
Grado de recomendación B

EVIDENCIAS

El riesgo de presentar un efecto adverso gastrointestinal serio con la toma de AINE se presenta ya el primer día de administración y se mantiene durante todo el tiempo que se consume.
Categoría de evidencia III
Estudios realizados con AINE convencionales han corroborado que las lesiones endoscópicas en la mucosa gástrica aparecen ya el primer día de administración del fármaco, alcanzando el máximo grado de lesión endoscopia al tercer día. El tiempo en que se inicia el proceso de adaptación es de unos 3 días22-24.
Aunque no existe consenso unánime, la mayoría de los estudios epidemiológicos señalan que el riesgo mas elevado de complicaciones gastrointestinales del tracto digestivo superior se presenta durante el primer mes, reduciéndose posteriormente de forma discreta. A pesar de existir un proceso de adaptación, que podría disminuir el riesgo de complicaciones gastrointestinales, este efecto solo se ha constatado para lesiones agudas endoscópicas y no para lesiones más graves como úlcera sintomática o complicaciones. En definitiva, el riesgo de presentar un evento serio de toxicidad gastrointestinal asociado a la toma de AINE está presente a lo largo de todo el tiempo que el paciente toma el fármaco Tabla 34, 25-30.
Tabla 3. Riesgo relativo (RR) de toxicidad gastrointestinal (sangrado y perforación) del tracto digestivo superior en dependencia de la duración del tratamiento.
Duración del tratamiento RR (IC95%) Valor de p
1-30 días 5.7 (4.9-6.6) .02
31-90 días 3.7 (3.2-4.2) .03
91-180 días 4.1 (3.5-4.7) .18
181-365 días 5.1 (3.9-6.5) .050

Datos basados en Hernandez Diaz et al25.

En pacientes que han recibido AINE, el riesgo de complicaciones gastrointestinales se mantiene incluso después del tratamiento, desapareciendo completamente alrededor de 1-2 meses después de haberlo finalizado Tabla 44, 27, 30. No existen estudios que determinen el riesgo tras la interrupción del tratamiento con AINE si los pacientes han recibido gastroprotección concomitante.

Tabla 4. Riesgo relativo (RR) para toxicidad gastrointestinal (sangrado y perforación) del tracto digestivo superior en relación al momento de la toma del AINE.

Uso de AINEs RR (IC95%) Valor de p
Actual (0-6 días) 4.2 (3.9-4.6) 0.02
Reciente (7-90 días) 2.2 (2.0-2.5) .03
Pasado (91-180 días) 1.2 (1.1-1.4) 0.41

Datos basados en Hernandez Diaz et al25.

PREGUNTA 5: ¿Cuál es la estrategia más adecuada ante un paciente con antecedente de úlcera gastroduodenal que precise AINE?

RECOMENDACION

El paciente con antecedente de úlcera gastroduodenal que necesita tratamiento con antiinflamatorios no esteroideos, debe recibir un coxib o un AINE clásico con gastroprotección –un IBP o misoprostol*.
Grado de recomendación A
*Para la conveniencia de elegir una u otra opción ver pregunta 6.

EVIDENCIAS

El antecedente de haber padecido úlcera péptica no complicada o una complicación ulcerosa (hemorragia o perforación) es un factor de riesgo independientes para el desarrollo de complicaciones de la úlcera gastroduodenal asociada a AINE.
Categoría de evidencia Ib
Ambos antecedentes -úlcera no complicada y úlcera complicada-, han sido identificados de forma constante como factores de riesgo en la mayoría de los estudios de cohortes que han analizado el riesgo de hemorragia y/o perforación asociado al consumo de AINE11, 28, 29, 31-42. Además, en el análisis post hoc del ensayo clínico VIGOR que incluyó 8.076 pacientes, el riesgo relativo de padecer hemorragia, perforación o úlcera sintomática en los pacientes de ambos grupos de tratamiento con el antecedente de úlcera no complicada y complicada fueron de 3.08 (IC95%1.98-4.77) y 3.73 (IC95% 2.25-6.17), respectivamente5. En otro ensayo clínico, comparando rofecoxib con ibuprofeno, los pacientes con antecedentes de úlcera de ambos grupos de tratamiento tuvieron un riesgo incrementado de presentar úlcera endoscópica a las doce semanas de seguimiento con el tratamiento antiinflamatorio (riesgo relativo 2.9, IC95% 1.8-4.6)15. En el ensayo clínico MUCOSA realizado en 8.843 pacientes tratados con AINE para comparar misoprostol con placebo, los antecedentes de úlcera péptica o de hemorragia se asociaron con un riesgo significativo de complicaciones gastrointestinales tras 6 meses de seguimiento con una odds ratio de 2.29 (IC95%1.28-4.12) para el antecedente de úlcera y de 2.56 (IC95% 1.30-5.06) para el antecedente de hemorragia3.
En pacientes con antecedentes de úlcera o de alguna de sus complicaciones, el riesgo de nueva úlcera gastroduodenal o complicaciones de la misma es menor con un coxib que con un AINE clásico.
Categoría de evidencia Ib
En el estudio VIGOR, el riesgo de padecer hemorragia, perforación o úlcera sintomática en los pacientes con antecedentes de úlcera gastroduodenal y sus complicaciones fue significativamente inferior en el grupo tratado con coxib (rofecoxib) que en el grupo tratado con AINE clásico (naproxeno), siendo el riesgo relativo de rofecoxib vs naproxeno de 0.39 (IC95% 0.16-0.95) para los pacientes con antecedentes de úlcera no complicada y de 0.54 (IC95% 0.20-1.43) para aquellos con antecedentes de úlcera complicada5, 16.
En el otro estudio antes mencionado evaluando rofecoxib, la incidencia de úlcera endoscópica en el subgrupo de pacientes con antecedente de úlcera gastroduodenal fue inferior en el grupo tratado con rofecoxib que en el grupo con ibuprofeno, en una proporción similar a la del análisis global incluyendo todos los pacientes16.
La asociación de IBP a un AINE clásico reduce la incidencia de úlcera endoscópica en pacientes con antecedente reciente de úlcera gastroduodenal.
Categoría de evidencia Ib
Dos estudios de prevención secundaria en pacientes tratados con AINE y con cicatrización reciente de úlcera gastroduodenal, han demostrado que la asociación de omeprazol al AINE era más eficaz que la asociación con placebo o con ranitidina en la profilaxis de la recidiva ulcerosa43, 44. En otro estudio, lansoprazol fue superior a placebo en la prevención de úlcera endoscópica en pacientes tratados con AINE y con antecedente reciente de úlcera gastroduodenal45.
No se dispone de datos respecto a la prevención de complicaciones de la úlcera por un IBP en comparación con placebo en pacientes con antecedente de úlcera gastroduodenal que reciben AINE. En el estudio de Chan et al.46, el 4,4% de los pacientes tratados con naproxeno más omeprazol presentaron recidiva hemorrágica en comparación con el 18,8% del grupo tratado con naproxeno más erradicación de Helicobacter pylori, el cual podría considerarse como equivalente a un grupo placebo de omeprazol. Un estudio reciente ha demostrado que la combinación de omeprazol con un AINE clásico (diclofenaco) es similar al uso de un coxib (celecoxib) en la prevención de recidiva hemorrágica; la probabilidad de recidiva hemorrágica a los 6 meses fue 4,9% (IC95% 3.1-6.7) para celecoxib y 6,4% (IC95% 4.3-8.4) para omeprazol asociado a diclofenaco47.
La asociación de misoprostol a un AINE clásico reduce la incidencia de úlcera endoscópica y complicaciones en pacientes con antecedente de úlcera gastroduodenal.
Categoría de evidencia Ib
Un ensayo clínico ha mostrado que en pacientes con cicatrización reciente de una úlcera misoprostol es superior a placebo en la prevención de recidiva ulcerosa por AINE44. En la publicación inicial del estudio MUCOSA3 no se proporcionó un análisis específico del subgrupo de pacientes con historia de úlcera o complicación, pero cuando los datos comparando misoprostol y placebo fueron ajustados para estos factores de riesgo, los resultados en la prevención de úlcera y sus complicaciones se mantuvieron estadísticamente significativos a favor de misoprostol en comparación con placebo. Además, un análisis post hoc de este estudio reveló que la reducción del riesgo con misoprostol respecto a placebo era del 52,4% y del 50% en pacientes con antecedentes de úlcera o historia previa de hemorragia digestiva, respectivamente48.
Las evidencias con otros agentes antiulcerosos son limitadas o no han demostrado eficacia. A modo de resumen se puede señalar que famotidina a dosis altas (40 mg/12 horas) ha demostrado reducir la frecuencia de úlceras gástricas y duodenales frente a placebo en pacientes que toman AINEs. Ranitidina a dosis estándar o dobles no ha demostrado esta eficacia. Acexamato de cinc y dosmalfato presentan evidencias limitadas en periodos de tiempo muy corto en prevención primaria. Para más detalles se remite al lector al anterior documento elaborado por la AEG1.

PREGUNTA 6: ¿Es igual de seguro para el tracto digestivo un coxib que la combinación de un AINE con gastroprotector?

RECOMENDACIONES

  1. La utilización de coxib a las dosis recomendadas es igual de seguro para el tracto digestivo alto que la combinación de un gastroprotector y un AINE clásico.
    Grado de recomendación A
  2. La frecuencia global de complicaciones del tracto digestivo alto y bajo es favorable a la opción del coxib frente a la de AINE con gastroprotector.
    Grado de recomendación B

EVIDENCIAS

Recomendación 1
En pacientes con hemorragia digestiva previa, celecoxib a las dosis de 200 mg / 12 horas presenta el mismo riesgo de recidiva hemorrágica que la combinación de diclofenaco 100 mg/día más omeprazol 20 mg/día.
Categoría de evidencia Ib
Un estudio reciente aleatorio ha demostrado que en el paciente no infectado por Helicobacter pylori y con historia de hemorragia reciente por ulcera, la utilización de celecoxib 200 mg/12 horas se asocia a un 4.9% de recidiva hemorrágica tras 6 meses de tratamiento. Esta frecuencia es similar a la observada (6.4%) con la combinación diclofenaco 100 mg/12 horas más omeprazol 20 mg/día47.
Recomendación 2
La utilización de coxib conlleva reducción de complicaciones en los tractos digestivos alto y bajo
Categoría de evidencia IIb
Como ya se ha comentado anteriormente, análisis post-hoc de datos derivados del estudio VIGOR han demostrado que rofecoxib en dosis altas reduce el riesgo de hemorragia digestiva baja un 54% en comparación con dosis estándar de naproxeno, tras 12 meses de tratamiento5. No existen datos similares para celecoxib, si bien el estudio reciente de Chan et al47, aunque centrado en hemorragia digestiva alta, también ha señalado una menor frecuencia de eventos de hemorragia digestiva baja.

PREGUNTA 7: ¿En qué circunstancias se debe asociar un gastroprotector a un coxib?

RECOMENDACIÓN

La utilización conjunta de un coxib y un gastroprotector es aconsejable en pacientes con riesgo muy alto (e.g historia previa de hemorragia por úlcera) que precisan tratamiento con antiinflamatorios .
Grado de recomendación C

EVIDENCIAS

En pacientes de riesgo muy alto parece racional aconsejar la asociación de un coxib más gastroprotector.
Categoría de evidencia IV
No existen evidencias directas que soporten esta recomendación. No obstante debe reseñarse que en los pacientes de riesgo, como los descritos en el estudio de Chan et al47, la frecuencia de recidiva hemorrágica se encuentra alrededor del 5%. Esto deja, por tanto, margen para intentar una reducción mayor. Es altamente probable que la combinación de un coxib y un gastroprotector reduzca en un 50% esta frecuencia y obtenga el beneficio adicional de una reducción de la hemorragia digestiva baja; actualmente se está realizando un estudio para investigar esta hipótesis cuyos resultados se conocerán revisiblemente en un plazo de 2 años. Por otro lado, existe evidencia epidemiológica indicando que la toma continua de antisecretores (IBP) reduce per se el riesgo de hemorragia digestiva alta en un 50-60%39.

PREGUNTA 8: ¿En qué circunstancias se debe investigar y tratar la infección por Helicobacter pylori, si está presente, en el paciente que precisa AINE?

RECOMENDACIONES

  1. No se dispone de evidencias suficientes para justificar el diagnóstico y tratamiento de la infección por Helicobacter pylori de forma sistemática en todo paciente sin antecedentes de historia ulcerosa que vaya a recibir tratamiento con un AINE.
    Grado de recomendación B
  2. En el paciente con historia previa de úlcera o complicación ulcerosa que va a recibir un AINE clásico, la erradicación de Helicobacter pylori, justificada por su antecedente ulceroso, no exime de realizar gastroprotección.
    Grado de recomendación A
  3. En el paciente con historia previa de úlcera o complicación ulcerosa que va a ser tratado con un coxib, es recomendable investigar y tratar la infección por Helicobacter pylori.
    Grado de recomendación B
  4. En el paciente que desarrolla úlcera gastroduodenal activa en el transcurso del tratamiento con AINE, si éste no puede discontinuarse, debe hacerse tratamiento con IBP debiendo comprobar endoscópicamente la cicatrización tras 8 semanas de tratamiento. En estas circunstancias, la erradicación de Helicobacter pylori no aporta ningún beneficio al proceso de cicatrización. No obstante, debe realizarse por la posible implicación del germen en la patogenia de la úlcera de ese paciente. En caso de úlcera gástrica es recomendable posponer la erradicación a cuando se haya confirmado la cicatrización ulcerosa.
    Grado de recomendación A
  5. En los pacientes que presentan síntomas dispépticos en el transcurso de un tratamiento con AINE no está justificado investigar y tratar la infección por Helicobacter pylori en ausencia de historia ulcerosa previa.
    Grado de recomendación A

EVIDENCIAS

Recomendación 1
La infección por Helicobacter pylori y el consumo de AINE son factores de riesgo independientes para complicaciones gastroduodenales.
Categoría de evidencia III
Un número considerable de estudios epidemiológicos y de intervención han coincidido en señalar que Helicobacter pylori es un factor de riesgo para el desarrollo de complicaciones de la úlcera gastroduodenal; y varios estudios han señalado que Helicobacter pylori y AINE son factores de riesgo independientes para estas complicaciones46, 49-69. Estos datos son consistentes cuando los análisis incluyen hemorragia por úlcera gástrica y duodenal conjuntamente o hemorragia por úlcera duodenal de forma aislada, pero existen algunos datos contradictorios cuando el análisis se limita a la hemorragia por úlcera gástrica49.
El riesgo de úlcera y de hemorragia en los pacientes que reciben AINE se incrementa si están infectados por Helicobacter pylori.
Categoría de evidencia Ib
Un metaanálisis publicado recientemente, que incluía 16 estudios de cohortes y 5 estudios controlados, concluyó que la infección por Helicobacter pylori aumenta en 3.53 veces el riesgo de desarrollar úlcera en los pacientes que toman AINE. El sinergismo entre estos dos factores para el riesgo de hemorragia también se puso de manifiesto en dicho metaanálisis, ya que el riesgo independiente para Helicobacter pylori (1.9) y para AINE (4.85) subió a 6.13 cuando ambos factores estaban presentes66.
En pacientes sin antecedentes de enfermedad ulcerosa que son tratados con AINE, dos estudios de intervención aleatorios han señalado que la erradicación de la infección por Helicobacter pylori reduce de forma significativa la incidencia de úlcera endoscópica63, 67. Sin embargo, no se dispone de estudios de intervención erradicando Helicobacter pylori para la prevención de complicaciones en pacientes que toman AINE sin factores de riesgo o historia ulcerosa previa (como se describe en el siguiente apartado, en pacientes con historia de hemorragia por úlcera la erradicación sola fue muy inferior a omeprazol en la prevención de recidiva hemorrágica por AINE).
Un estudio de coste-beneficio ha estimado que investigar y tratar Helicobacter pylori en pacientes tratados con AINE supone tan solo un beneficio marginal con un considerable incremento del coste70 Tabla 5. En otro estudio se ha señalado que la estrategia de erradicar empíricamente Helicobacter pylori en pacientes que van a recibir AINE podría ser coste-efectiva cuando son de edad avanzada71. Por todo ello, y mientras no se disponga de estudios evaluando la erradicación en la prevención de complicaciones ulcerosas, no parece conveniente indicarla sistemática en todo paciente que deba ser tratado con AINE.
Úlcera sintomática Complicaciones ulcerosas
Erradicación Hp* 4.6 2.3
No erradicación Hp* 5.4 2.6
Incremento de coste** 16.805 31.842

Datos de Scheiman et al70.

*Valores referidos a 100 pacientes-año **Incremento de coste para erradicación en dólares

Recomendación 2
En pacientes con antecedentes de úlcera o sus complicaciones, la erradicación de la infección por Helicobacter pylori no elimina la necesidad de gastroprotección en caso de que reciban un AINE convencional.
Categoría de evidencia Ib
En un estudio aleatorio hecho en pacientes con antecedentes de hemorragia digestiva, la erradicación de Helicobacter pylori fue muy inferior al tratamiento con IBP en la prevención de la recidiva hemorrágica asociada al tratamiento con un AINE clásico (naproxeno)46. En el análisis post hoc del estudio Vigor se ha visto que el riesgo de hemorragia, perforación o úlcera sintomática en los pacientes tratados con naproxeno era independiente de la infección por Helicobacter pylori, tanto en los que tenían antecedentes de complicación ulcerosa (8,8% para los infectados y 9,7% para los no infectados) como sin ellos (2,6% y 2,4% para infectados y no infectados, respectivamente)5.
Recomendación 3
En los pacientes con historia previa de úlcera o complicación ulcerosa que son tratados con un coxib, la erradicación de la infección por Helicobacter pylori contribuye a disminuir el riesgo de úlcera o complicación, especialmente el desarrollo de úlcera duodenal.
Categoría de evidencia IIb
En los pacientes tratados con coxib (rofecoxib) y que tenían antecedentes de úlcera o sus complicaciones, el riesgo de eventos era 3,5 veces superior en los infectados con respecto a los no infectados por Helicobacter pylori (7% vs 2%)5. El efecto de la eliminación de la infección fue evidente en la prevención del desarrollo de úlceras duodenales (1.85% en pacientes infectados y 0.34% en pacientes no infectados) e inapreciable en la de úlceras gástricas (1.18% vs 0.88%).
Recomendación 4
La erradicación de la infección por Helicobacter pylori no supone ninguna ventaja para acelerar la cicatrización de la úlcera duodenal activa en paciente que toma AINE y podría retrasar la cicatrización de la úlcera gástrica.
Categoría de evidencia Ib
Varios estudios han coincidido en que el proceso de cicatrización de una úlcera duodenal activa en un paciente que toma un AINE clásico no se modifica con la erradicación de la infección por Helicobacter pylori. Por el contrario, en el caso de la úlcera gástrica la cicatrización puede acelerarse con la presencia de la infección o retrasarse si se erradica la misma64, 65, 72, 73.
Recomendación 5
La aparición de síntomas dispépticos en pacientes medicados con AINE no se relaciona con la presencia de infección por Helicobacter pylori.
Categoría de evidencia Ib
Se dispone de un estudio observacional que demostró en un análisis de regresión logística que la infección por Helicobacter pylori no es un factor predictivo de dispepsia en pacientes que toman AINE74. En otro estudio de intervención la erradicación de Helicobacter pylori en pacientes que tomaban un AINE y omeprazol no disminuyó la aparición de síntomas dispépticos75. En el estudio HELP, los porcentajes de pacientes libres de dispepsia en el grupo con tratamiento erradicador de Helicobacter pylori y en el grupo control tratado sólo con omeprazol fueron similares65.

PREGUNTA 9: ¿Cuál es la mejor opción terapéutica en un paciente que precisa AINE y está tomando ácido acetilsalicílico (AAS) a dosis baja?

RECOMENDACIONES

  1. El paciente que recibe tratamiento con AINE clásico o coxib asociado a AAS a dosis bajas debe recibir tratamiento gastroprotector con misoprostol o, preferiblemente, con un IBP.
    Grado de recomendación B
  2. El mejor perfil de seguridad a nivel de todo el tracto gastrointestinal y la ausencia de la interacción con el efecto antiagregante del AAS que se produce con algunos AINE, hace que la opción del coxib ofrezca ventajas sobre el AINE clásico. La erradicación de Helicobacter pylori en estas circunstancias contribuye a reducir el riesgo de hemorragia.
    Grado de recomendación B

EVIDENCIAS

No existen, a día de hoy, estudios publicados específicamente diseñados para evaluar cual es la mejor estrategia, desde el punto de vista de la seguridad gastrointestinal, en el paciente que precisa AINE y está tomando AAS a dosis bajas. Hay estudios con análisis post hoc que evalúan esta cuestión y datos indirectos de estudios que respondían a otras cuestiones, pero que pueden aplicarse para argumentar el tipo de recomendación que se da a la cuestión aquí planteada.

Recomendación 1
La asociación de AAS más un AINE convencional incrementa el riesgo de hemorragia que existe con cada uno de ellos por separado.
Categoría de evidencia IIb
Se conoce a través de estudios epidemiológicos, que el riesgo de hemorragia digestiva se multiplica por un factor de 3 a 4 si se añade un AINE al paciente que toma AAS a dosis baja y viceversa39. Por otra parte, diferentes estudios han señalado que la incidencia de hemorragia digestiva en pacientes con patología cardiovascular que toman AAS es de 1.2% eventos-año por cien pacientes tratados76, 77, cifra similar a la observada con otros AINE en los grandes estudios recientes de outcome que muestran una tasa anual de complicaciones con naproxeno, ibuprofeno o diclofenaco que van desde el 1.4% al 1.5% año. Por otra parte, el estudio CLASS78 ha mostrado que los pacientes que tomaron AINE clásico junto a dosis bajas de AAS presentaron una tasa anualizada de complicaciones igual al 2.1%, más alta que la observada en pacientes solo con AINE (1.2%). Si a las complicaciones se añadía la incidencia de úlceras sintomáticas, las cifras arrojaban una mayor diferencia (6.1% vs 2.9%, respectivamente en el estudio CLASS y 8.2% vs 1.7% en el estudio SUCCESS-1)78, 79.
Omeprazol reduce la frecuencia de hemorragia digestiva alta en pacientes de riesgo que toman AINE. En prevención primaria, misoprostol reduce la frecuencia de complicaciones digestivas. Omeprazol, lansoprazol y misoprostol reducen la frecuencia de úlcera péptica en el paciente de riesgo que toma AINE.
Categoría de evidencia Ib
Basándose en los estudios que demuestran reducción de complicaciones en el paciente que toma AINE más omeprazol46 y en los datos existentes sobre el efecto de otros IBP en la recurrencia ulcerosa43-45, estos fármacos y misoprostol3, 44 son las alternativas racionales para el paciente que toma AINE y AAS a dosis bajas, independientemente de la presencia de otros factores de riesgo.
La asociación de AAS a dosis baja reduce el beneficio que muestran los coxib respecto a los AINE clásicos.
Categoría de evidencia IIb
Puesto que los inhibidores selectivos de la COX-2 se asocian a un menor riesgo de complicaciones gastrointestinales que los AINE clásicos, se ha considerado que el asociar un coxib al paciente que toma AAS a dosis baja y que precisa tratamiento antiinflamatorio pudiera ser una alternativa más segura que la adición de un AINE clásico16, 78-80. Se ha de señalar, no obstante, que no existen estudios epidemiológicos publicados que hayan comparado en un mismo estudio cual es el riesgo de complicaciones con la asociación AINE-AAS y coxib-AAS. Datos preliminares de un estudio epidemiológico que la AEG esta llevando a cabo señalan que la combinación de AAS a dosis baja a coxib o a AINE se asocia a incremento del riesgo de hemorragia en ambas situaciones (datos presentados en el último DDW; Abstract # 724). Por otra parte, el estudio CLASS78 señaló que la asociación de dosis altas de celecoxib (400 mg/12 horas) más AAS a dosis baja se asociaba a igual frecuencia de complicaciones (2.01%) o de eventos clínicamente significativos (4.70%) que la asociación de AINE clásico con AAS a dosis baja (2.12% y 6%, respectivamente). No obstante, estos datos deben tomarse con cautela pues el estudio no fue diseñado para responder a esta cuestión y no tenía poder estadístico suficiente.
Estudios más recientes, todavía no publicados, pero presentados en congresos, realizados con rofecoxib (25 mg/día)81 y celecoxib (200-400 g/día79 en los que se permitió la inclusión de pacientes que tomaban AAS a dosis baja, han demostrado tras 12 semanas de tratamiento mejor tolerabilidad81 y menor tasa de eventos gastrointestinales serios79 para el coxib frente al AINE clásico. En uno de los estudios resultó cuantitativamente mejor la combinación celecoxib-AAS que AINE-AAS79. Un metaanálisis reciente revisando el efecto del AAS sobre el beneficio que tiene celecoxib frente a los AINE clásicos sobre el tracto gastrointestinal (úlcera endoscópica), ha señalado que si bien la ventaja de celecoxib se reduce de un 73% a un a 51%, ésta aún sigue siendo apreciable. Las conclusiones con otros parámetros de tolerabilidad analizados son similares82.
Recomendación 2
Esta recomendación encierra aspectos independientes que tienen niveles de evidencia diversa. Globalmente se le ha dado un grado de recomendación B pero algunos aspectos no permiten ir más allá de una recomendación tipo C.
Los inhibidores selectivos de la COX-2 se asocian a una reducción del riesgo de complicaciones del tracto gastrointestinal bajo cuando se comparan a AINE no específicos.
Categoría de evidencia IIb
Existen suficientes evidencias epidemiológicas para afirmar que los AINE se asocian a complicaciones del tracto digestivo inferior en igual forma que lo hacen en el tracto digestivo superior42, 83, 84. Los coxib producen menos daño al tracto digestivo intestinal que los AINE clásicos. Esto ha sido demostrado en estudios a corto plazo en individuos sanos mediante pruebas de permeabilidad intestinal y de pruebas de sangre oculta en heces85-87. Hay también datos clínicos de más envergadura demostrando que la utilización de un coxib se asocia también a una reducción del 54% del riesgo hemorragia digestiva baja. Este efecto ha sido mostrado en el estudio VIGOR, donde la frecuencia de hemorragia digestiva baja fue de 0.41% en el grupo de rofecoxib (50 mg/día) frente al 0.89% en el grupo de naproxeno (500 mg/12 horas)5. La lectura detallada del estudio de Chan et al47 realizado en pacientes de riesgo, evaluando la frecuencia de recurrencia de hemorragia por úlcera péptica en pacientes que tomaban celecoxib (200 mg/día) vs diclofenaco (100 mg/día) asociado a omeprazol (20 mg/día) permite apreciar que la frecuencia total de hemorragias digestivas (altas y bajas) fue del 6.25% (9/144) para celecoxib vs 10.5% (15/143) para diclofenaco omeprazol (riesgo relativo 0,59; CI95% 0,26-1,31). Estos datos no fueron estimados por los autores del artículo y se derivan del análisis efectuado por un miembro de este panel (Lanas A. New Engl J Med 2003; 34824:2464-2466) . Sin embargo, puesto que no existen estudios que hayan establecido la frecuencia de hemorragia gastrointestinal baja en pacientes que toman coxib y AAS o AINE clásico y AAS, resulta difícil saber si el beneficio de los coxibs sobre los AINE clásicos se ve reducido por el AAS en este aspecto particular. Bajo esta óptica, la categoría de evidencia es de tipo III para este aspecto particular.
La eliminación o la ausencia de infección por Helicobacter pylori reduce el riesgo de hemorragia en pacientes que toman AAS o coxib.
Categoría de evidencia tipo Ib
Estudios epidemiológicos han demostrado que la infección por Helicobacter pylori aumenta el riesgo de hemorragia digestiva en pacientes que toman AAS a dosis baja88. Estudios de intervención han demostrado que la frecuencia de recidiva hemorrágica al cabo de seis meses tras la erradicación de Helicobacter pylori en pacientes que tomaban AAS a dosis baja es similar a la observada en pacientes que tomaron omeprazol46. Igualmente, el riesgo de complicación y de úlcera gastroduodenal con coxib fue mayor en pacientes infectados por esta bacteria que en los no infectados69. Los efectos de la erradicación de Helicobacter pylori en pacientes que toman AINE es más controvertida, aunque un reciente metaanálisis sugiere un efecto beneficioso66 (ver recomendación a pregunta 8).
Los inhibidores selectivos de la COX-2 no interaccionan con el efecto antiagregante del AAS, lo que puede ocurrir con algunos inhibidores duales de la COX-2, como el ibupoprofeno.
Categoría de evidencia Ib
Ya en 1983 se conocía que el ibuprofeno impedía la inhibición irreversible de la ciclooxigenasa plaquetaria por el AAS89. Un estudio reciente, ha vuelto a confirmar este efecto del ibupopreno y no lo ha demostrado para otros fármacos como el paracetamol, el diclofenaco y el rofecoxib90. El impacto de este efecto sobre la aparición de eventos cardiovasculares en pacientes que toman ibuprofeno no se conoce, pero preocupa el hecho por el amplio uso que existe de este fármaco.

PREGUNTA 10: ¿La necesidad de añadir un gastroprotector en el paciente que toma AAS y AINE o AAS y coxib puede cambiar si se utiliza un antiagregante diferente al AAS?

RECOMENDACIÓN

No existen evidencias suficientes para hacer recomendaciones diferentes cuando se utilizan otros antiagregantes plaquetarios distintos del AAS.
Grado de recomendación C.

EVIDENCIAS

Los estudios disponibles con agentes como clopidogrel, triflusal, ticlopidina o dipiridamol sugieren en general una menor frecuencia de complicaciones gastrointestinales cuando se comparan a AAS.
Categoría de evidencia Ib
No existen estudios del efecto de estos agentes (clopidogrel, triflusal, ticlopidina o dipiridamol) combinados con AINE o coxib.
Categoría de evidencia IV
Un estudio epidemiológico reciente llevado a cabo en nuestro país señala que triflusal se asocia a un riesgo menor de hemorragia digestiva alta que AAS91. Estos datos concuerdan con los preliminares aportados por un estudio controlado que señaló que triflusal se asociaba a una menor frecuencia de hemorragia gastrointestinal que AAS92. Clopidogrel es otro fármaco de implantación creciente en el mercado que se utiliza también en la prevención secundaria de accidentes cardio y cerebrovasculares. El estudio CAPRIE93 señaló una menor frecuencia de hemorragia gastrointestinal con este agente (0.52%) que con AAS (0.72%). Datos no publicados (B Wong, comunicación personal; Aliment Pharmacol Ther - en prensa) señalan, sin embargo, una alta incidencia de recurrencia hemorrágica con este agente en pacientes con historia previa de hemorragia por úlcera. En un estudio retrospectivo se encontró que ticlopidina se asociaba a lesiones endoscópicas gástricas prácticamente igual que AAS y AINE94. Otros estudios han encontrado una menor incidencia de hemorragia gastrointestinal, pero una mayor frecuencia global de efectos secundarios que con AAS95, 96. La estrategia actual tiende al uso de combinaciones de fármacos antiagregantes como AAS/dipiridamol, AAS/clopidogrel, o AAS/GPIIb/IIIa inhibidor. Posiblemente se pueda esperar también, junto a un mayor efecto antiagregante, una mayor incidencia de complicaciones. Como ya se ha señalado, no existen estudios en los que se analicen estas combinaciones con AINE o coxib.

PREGUNTA 11: ¿Se debe hacer gastroprotección en el paciente operado al que se administra AINE?

RECOMENDACIONES

  1. No existen evidencias suficientes para suponer que el paciente operado que recibe AINE deba seguir una estrategia de gastroprotección diferente a la de otros pacientes que reciben AINE. Por ello, la necesidad de gastroprotección dependerá de la existencia de factores de riesgo concomitantes ya establecidos.
    Grado de recomendación B
  2. En pacientes con riesgo de sangrado (gastrointestinal o en el área de la intervención) o de complicaciones es conveniente el uso de un coxib.
    Grado de recomendación B

EVIDENCIAS

Recomendación 1
Los escasos datos disponibles sugieren que la frecuencia de complicaciones en el paciente operado que recibe AINE es superior a la esperada en pacientes que no son tratados con estos fármacos.
Categoría de evidencia III
En un análisis de 15 estudios aleatorios, controlados con placebo, en el que se incluyeron 1520 pacientes de los que 927 habían recibido un AINE, se recogió un episodio de hemorragia gastrointestinal significativa97.
En un estudio multicéntrico, aleatorio, que comparaba tres AINE clásicos en más de 11.000 pacientes, aparecieron efectos adversos graves (la mayor parte episodios hemorrágicos) en 1.38% de los pacientes tratados con un 0.04% de hemorragia gastrointestinal (4 por 10.000 pacientes-semana). Esta cifra es difícil de interpretar dada la falta de un grupo placebo, pero en cualquier caso es superior a la esperada en pacientes sin riesgo que toman AINE por vía oral. En un análisis de los factores de riesgo de complicaciones hemorrágicas y mortalidad en pacientes que recibieron AINE para tratamiento del dolor quirúrgico, se estableció que la edad, el riesgo anestésico alto, y la anticoagulación postoperatoria se asociaban a un incremento en la tasa de complicaciones con un riego relativo entre 1.04 y 6.798.
Recomendación 2
Cuando existe riesgo de sangrado es preferible elegir un coxib.
Categoría de evidencia III
Se ha establecido que los inhibidores selectivos de COX-2 no son ulcerogénicos99, no interfieren con la agregación plaquetaria100, 101 y no potencian, o lo hacen mínimamente la acción de los anticoagulantes102, 103. Todo ello los hace adecuados para ser usados en estas situaciones.
Ver recomendaciones a la pregunta 3.

PREGUNTA 12: ¿Debe darse gastroprotección al paciente operado que recibe analgésicos* no incluidos como AINE?

*Se excluye paracetamol que se analiza en la pregunta 13.

RECOMENDACION

Metamizol, pero no tramadol ni propifenozona, induce un moderado incremento del riesgo de hemorragia digestiva alta. Por ello, su administración en pacientes de riesgo hace racional contemplar la aplicación de medidas preventivas.
Grado de recomendación B

EVIDENCIAS

La escasa información existente muestra que metamizol se asocia a ligero riesgo de hemorragia digestiva.
Categoría de evidencia III
El riesgo de complicaciones gastrointestinales por analgésicos no incluidos como AINE ha sido poco investigado. De hecho, en una revisión sistemática104 dirigida a evaluar la eficacia analgésica y los efectos adversos de una única dosis de dipirona (metamizol) para el tratamiento del dolor postoperatorio, no fue posible analizar la incidencia de efectos adversos gastrointestinales por falta de datos; no obstante, se pudo observar, que en los pocos estudios que hacían referencia a los mismos, o bien no se habían presentado o fueron escasos y de poca significación (náuseas, malestar epigástrico).
Metamizol es un analgésico de muy amplio uso en la práctica clínica. Inhibe débilmente prostaglandinas, habiéndose sugerido que es seguro y bien tolerado; no obstante, en un estudio realizado en voluntarios sanos se observaron lesiones en la mucosa gástrica más frecuentes y más severas en comparación con placebo (aunque sin alcanzar diferencia estadística) tras 15 días de tratamiento a la dosis de 3 g/d, pero no con 1.5 g/d105. Recientemente, en un estudio experimental no se encontraron lesiones en la mucosa gástrica de la rata a las 6 horas de la administración oral de 120 y 500 mg/kg; en cambio, la dosis de 1000 mg/kg indujo erosiones leves, similares a las provocadas por la misma dosis de acetaminofen. Por tanto, se constató tolerabilidad favorable a dipirona, ya que solo altas dosis produjeron lesiones mucosas leves106.
En un estudio de casos y controles33 dirigido a analizar el riesgo de hemorragia gastrointestinal alta asociado con el uso de analgésicos no narcóticos y AINE se observó que dipirona y propifenazona no incrementaban significativamente dicho riesgo. No obstante, dipirona mostró tendencia hacia un aumento de hemorragia de origen duodenal (odds ratio 2.4; IC95% 0.9-6.4) y para hemorragia de cualquier origen (1.6; 0.8 - 3.1). La tendencia fue menor para la hemorragia de origen gástrico (1.2; 0.4-3.3). En otro estudio de casos y controles más reciente107 para evaluar el riesgo de hemorragia digestiva alta con analgésicos comúnmente usados como alternativa a los AINE en enfermedades reumáticas, metamizol, pero no tramadol ni paracetamol, mostró incremento del riesgo (2.7; 1.3 - 5.4), aunque éste fue ligero.

PREGUNTA 13: ¿Cuál es la seguridad gastrointestinal de paracetamol administrado de forma aislada o concomitante con AINE?

RECOMENDACIONES

  1. Paracetamol a dosis de hasta 4 g/día es un analgésico seguro desde el punto de vista gastrointestinal y no necesita gastroprotección.
    Grado de recomendación A
  2. En pacientes que toman paracetamol y AINE se debe realizar la gastroprotección que esté recomendada por la utilización de los AINE, independientemente de la dosis de paracetamol.
    Grado de recomendación B

EVIDENCIAS

Recomendación 1
El paracetamol a dosis de hasta 4 g/día es igual de seguro para el tracto gastrointestinal que el placebo o los coxib.
Categoría de evidencia Ib
Paracetamol a dosis altas es un inhibidor leve y reversible de la COX-1. Sin embargo, paracetamol inhibe la síntesis de protaglandinas en el tejido cerebral, pero no a nivel de las plaquetas o de la mucosa gástrica, por lo que teóricamente es difícil afirmar que pueda tener efectos tóxicos gastrointestinales severos. Hasta el momento no hay estudios que indiquen que paracetamol inhiba la COX-1 en mucosa gástrica108, 109.
Estudios endoscópicos (doble ciego, aleatorizados controlados con placebo) en voluntarios sanos y jóvenes han demostrado que el paracetamol tomado durante una semana no produce daño en la mucosa gástrica, de forma similar al placebo110-112. Bradley et al113 no encontraron diferencias en los efectos secundarios en pacientes tratados con paracetamol (4 g/día) o dosis bajas de ibuprofeno (1.200 mg/día) durante 4 semanas. Mas recientemente Geba et al114 en un trabajo diseñado para analizar la eficacia de rofecoxib, celecoxib y paracetamol a dosis altas en pacientes con artrosis de rodilla durante 6 semanas, encontraron un perfil de seguridad gastrointestinal muy similar en los tres fármacos.
No existen estudios a largo plazo que hayan comparado la seguridad de dosis altas de paracetamol frente a placebo, AINE o coxib. El paracetamol, principalmente a dosis de 3-4 g/día se ha asociado en varios estudios con efectos adversos leves gastrointestinales, como la dispepsia. Aunque la mayor parte de los estudios epidemiológicos no demuestran un incremento del riesgo de hemorragia digestiva con paracetamol, dos estudios retrospectivos han encontrado una asociación del paracetamol con efectos adversos gastrointestinales serios115-120.
Recomendación 2
La administración previa de paracetamol puede reducir la toxicidad gastrointestinal ocasionada por los AINE clásicos.
Categoría de evidencia III
Desde hace varios años se está investigando si la administración de paracetamol puede influir de alguna forma en la toxicidad gastrointestinal de los AINE. En este sentido se realizaron algunos estudios de casos y controles en humanos que sugirieron que la administración previa del paracetamol a dosis inferior a 2 g/día reducía los efectos tóxicos gastrointestinales de los AINE, del AAS y del alcohol, demostrados por endoscopia. Estos resultados se explican por la capacidad del paracetamol para inducir la síntesis de prostaglandinas en la mucosa gástrica. Sin embargo estos trabajos fueron realizados durante períodos cortos de tiempo por lo que no se pueden extrapolar a la practica clínica del tratamiento de enfermedades crónicas y a dosis mayores a 2 g/día de paracetamol121, 122.
La administración de paracetamol de forma simultanea a los AINE clásicos puede aumentar los efectos adversos gastrointestinales serios.
Categoría de evidencia III
Recientemente, análisis epidemiológicos retrospectivos de casos y controles han sugerido que la co-administración de paracetamol a dosis mayor a 2 g/d con AINE clásicos incrementa las complicaciones gastrointestinales de los AINE. Sin embargo, estos estudios tienen importantes limitaciones, tales como el que la población a la que se prescribió el paracetamol tenía mas factores de riesgo para padecer toxicidad gastrointestinal y que no se recogieron otra serie de factores que podían influir en la toxicidad gastrointestinal116, 117.
No hay datos sobre la situación de la administración de paracetamol después del AINE. Actualmente no hay datos en cuanto a la coprescripcion de paracetamol y coxib, por lo que se recomienda seguir las mismas recomendaciones que cuando se utilizan solamente coxib.

PREGUNTA 14: ¿Cómo se debe actuar ante un paciente que precisa AINE o coxib y presenta dispepsia?

RECOMENDACIONES

  1. Cuando se presentan síntomas dispépticos durante el tratamiento con antiinflamatorios (AINE o coxib) la primera opción es reevaluar la necesidad del tratamiento.
    Grado de recomendación C
  2. Cuando es necesario mantener el tratamiento antiinflamatorio, se debe asociar tratamiento antisecretor para el alivio de la dispepsia.
    Grado de recomendación A
  3. Si la dispepsia aparece con un AINE clásico y el tratamiento antiinflamatonio es imprescindible una opción es cambiar a un coxib.
    Grado de recomendación A
  4. Si aún siguiendo las medidas preventivas adecuadas, la dispepsia se presenta en un paciente con riesgo de úlcera gastroduodenal, es pertinente realizar endoscopia digestiva alta para investigar la existencia de lesiones. La endoscopia también es pertinente cuando la dispepsia no alivia con el tratamiento antisecretor.
    Grado de recomendación C

EVIDENCIAS

Recomendación 1
Si aparece dispepsia en el curso del tratamiento con antiinflamatorios, una opción racional consiste en reconsiderar la necesidad del tratamiento y retirarlo si es prescindible.
Categoría de evidencia IV
Retirar el fármaco antiinflamatorio cuando se presentan síntomas dispépticos parece una medida racional123, pero no existe información sobre su efectividad real. Esta es la decisión que con más frecuencia (87%) tomaron los médicos de Atención Primaria al observar dispepsia durante el tratamiento con AINE y mucho menos el cambio de AINE (12%) según datos de una encuesta124.
Recomendación 2
Los antisecretores pueden aliviar los síntomas dispépticos que se presentan durante el tratamiento con AINE.
Categoría de evidencia Ib
Diversos ensayos clínicos aleatorios, controlados, han evidenciado la eficacia de los antisecretores (antagonistas H2 e IBP) en la dispepsia asociada al tratamiento con AINE125-127, pero en algunos ensayos clínicos la eficacia sobre los síntomas no fue objetivo primario43, 128. Los IBP tienen la ventaja de prevenir lesiones mejor que los antagonistas H2129.
Los ensayos clínicos que han investigado misoprostol han mostrado de manera uniforme que este fármaco produce tasas elevadas de efectos adversos gastrointestinales y de abandono del tratamiento3, 44, 45,130. De todo ello se infiere la recomendación de elegir un antisecretor131.
Recomendación 3
Los coxib inducen menos síntomas dispépticos que los AINE clásicos.
Categoría de evidencia Ib
La frecuencia con que se observan síntomas gastrointestinales altos durante el tratamiento antiinflamatorio es significativa, tiene un efecto negativo para el paciente e induce abandono del tratamiento. En un estudio prospectivo observacional de cohortes132, con un seguimiento largo (2.5 años), se registraron en el 29%. La frecuencia varía según los diferentes estudios y ello se debe en parte a la definición que se haga de dispepsia, pero cualquiera que sea, la frecuencia es aproximadamente el doble que con placebo, como se ha evidenciado en un metaanálisis133.
Los ensayos clínicos realizados con los coxib disponibles para uso clínico (rofecoxib y celecoxib) han mostrado que la incidencia de síntomas es menor que con los AINE clásicos. Sin embargo, esta reducción es discreta y los síntomas son más frecuentes con coxib que con placebo16, 78, 80, 134 - 137. Por ello, si la dispepsia se presenta durante el tratamiento con un AINE no selectivo es racional considerar el cambio por un coxib.
Recomendación 4
La endoscopia digestiva alta está indicada cuando la dispepsia no alivia con el tratamiento antisecretor y hay riesgo de úlcera gastroduodenal.
Categoría de evidencia IV
La asociación entre presencia de síntomas dispépticos y la existencia de lesiones o complicaciones gastrointestinales por AINE es imperfecta. De hecho, muchas lesiones cursan de forma silente y gran parte de las complicaciones se presentan sin síntomas previos132. Por tanto, la presencia de síntomas tiene un valor limitado en la toma de decisiones diagnósticas (indicación de endoscopia en particular) para investigar lesiones, siendo mas relevante el perfil de riesgo del paciente para desarrollar úlcera gastroduodenal123.
El riesgo que existe de desarrollar lesiones en pacientes con dispepsia no ulcerosa investigada (endoscopia) no es bien conocido. En un estudio reciente138 se han identificado tres factores de riesgo: edad igual o mayor de 60 años (odds ratio 2.90; CI95% 0.98-8.5), infección por Helicobacter pylori (3.59; 1.07-12.5) y consumo de AINE (4.46; 1.31-15.17). De los pacientes con los tres factores de riesgo, un 75% desarrollaron úlcera; 36.4% de los que asociaban consumo de AINE e infección por Helicobacter pylori; y 8.3% cuando el único factor era el consumo de AINE. La incidencia de úlcera sin ninguno de esos tres factores fue 1.2%.
Dado que el riesgo de lesiones y complicaciones gastrointestinales durante el tratamiento con coxib es bajo y significativamente inferior al de los AINE no selectivos16, 78, la presencia de dispepsia creará distinto grado de incertidumbre según el paciente esté siendo tratado con uno u otro tipo de antiinflamatorio y ello debe influir en la toma de decisiones clínicas.

NOTA DE LA REVISIÓN:

Los revisores externos que han realizado aportaciones al documento son:

  • por parte de la SER: Dr. Santiago Muño, Dr. Luis Rodriguez-Arboleya y Dr. Jesús Tornero.
  • por parte de la AEG: Dr. Xavier Calvet, Dr. Carlos Martín de Argila y Dr. Eduardo Bajador.

BIBLIOGRAFIA

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