Definición
El bacilo Mycobacterium leprae es el responsable de la enfermedad de Hansen o lepra, presentando manifestaciones articulares en el 80% de los casos, bien en forma de artralgias o de artritis, de forma mono o poliarticular y puede afectar tanto a grandes o como a pequeñas articulaciones.
Clínica
La artritis de la lepra es una artritis reactiva de respuesta inmunológica, con la presencia de inmunocomplejos, cuya carga antigénica proviene de los bacilos muertos (antígenos intrabacilares) en las formas bacilíferas típicamente lepromatosas., llamadas reacciones de tipo 2.
Las formas de lepra no lepromatosas, que tienen una reacción de tipo 1, basada en el cambio inmunológico mediado por células, tienen una manifestación articular generalmente benigna, poliarticular y siempre acompañada de lesiones cutáneas, que evolucionan bien hacia la curación, en cuanto se instaura el tratamiento adecuado.
El inicio de la artritis suele ser agudo y con gran componente inflamatorio, que en ocasiones podría recordar a la artritis reumatoide, sobre todo en la forma lepromatosa, y que puede presentarse como una poliartritis simétrica, siendo de mejor pronóstico cuándo se presenta de forma monoarticular. Recientes estudios genéticos asocian la susceptibilidad a padecer la lepra y la tuberculosis, con la susceptibilidad a sufrir artritis reumatoide.
Diagnóstico
El estudio anatomopatológico de la sinovial de las artritis reactivas de la lepra muestra actividad inflamatoria típica. Están presentes todos los elementos de una sinovitis típica, con infiltración mononuclear e hiperplasia de sinoviocitos. En ocasiones, la presencia de vasculitis necrotizante, recuerda la histología del eritema nodoso. La existencia de granulomas sinoviales es frecuente en la forma tuberculoide de la lepra, mientras que la presencia de bacilos es típica de la forma lepromatosa.
En el líquido sinovial, en ocasiones, se pueden detectar bacilos, sobre todo en los líquidos con mayor número de células, pero también hay líquidos sinoviales con celularidad casi normal o muy poco elevada, y en éstos es más difícil encontrar los bacilos.
La analítica general aporta datos para pensar en una artritis reactiva, leucocitosis con desviación izquierda, aumento de la VSG, así cómo aumento de la proteína C reactiva.
En muchos casos hay aumento de las gammaglobulinas.
También es muy frecuente la falsa positividad para la serología de lúes.
El factor reumatoide y los anticuerpos antinucleares, aunque se han encontrado en algunos casos, no nos sirven para orientar el diagnóstico.
La imagen radiológica de la artritis leprosa se caracteriza sobre todo por la osteoporosis yuxtaarticular, por la disminución de trabéculas a las áreas vecinas a la articulación, geodas subcondrales y, posteriormente, destrucción de la matriz ósea.
Son frecuentes las imágenes de osteítis, sobre todo, en los huesos de manos y pies.
El diagnóstico de artritis de la lepra no es difícil de sospechar en el contexto de la enfermedad leprosa, basándose en la exploración clínica, analítica y radiológica.
Los datos histológicos e inmunológicos, así cómo la respuesta al test de la lepromina ayudarán a la clasificación de la enfermedad.
Tratamiento
Consiste en el tratamiento de la enfermedad, con las típicas pautas de terapia antibiótica con rifampicina, sulfona, clofamicina, minociclina y claritromicina, sumándole el tratamiento más específico de la artritis, consistente en AINE.
Los corticoides a bajas dosis e intraarticulares cuando se trata de monoartritis han sido recomendados por algunos investigadores.