La EA es una enfermedad inflamatoria sistémica crónica de etiología desconocida y probable patogenia autoinmune10. Su nombre proviene de las raíces griegas angkylos, que quiere decir rigidez o fusión, y spondylos, que significa vértebra.
Es la más frecuente y característica de las EsA, y la que más estrechamente se relaciona con el HLA-B27. Afecta primariamente al esqueleto axial (articulaciones sacroilíacas y columna vertebral), y a las entesis, pero puede afectar también a las articulaciones periféricas, en especial de las articulaciones de miembros inferiores como las caderas, rodillas y pies. Pero además, pueden aparecer manifestaciones extraarticulares, como la uveítis, psoriasis o EII.
Es más frecuente en varones (de 3 a 5 veces más20, 24), y su debut suele ser principalmente en la segunda y tercera décadas de la vida, estimándose una edad media al inicio de 26 años, y siendo excepcional su aparición a partir de los 50 años97.
Su importancia no deriva de su prevalencia, que no es muy llamativa, sino del impacto que produce en el individuo, la sociedad y el sistema socio-sanitario. En cuanto al individuo, debemos señalar que la EA es una patología que puede producir un impacto muy negativo en su funcionamiento y calidad de vida del individuo, así como en el ámbito familiar, laboral y en las relaciones sociales107, 112. Para el sistema estos pacientes son una fuente importante de consumo de recursos socio-sanitarios994. En este sentido, la media del coste de la EA en España se ha estimado en aproximadamente 7.920 € por paciente/año29, llegando a 75.000 € en los casos de mala evolución o de enfermedad grave30.
El tratamiento de elección son los AINE y ejercicios, aunque actualmente se dispone de una amplia gama de tratamientos sobre todo farmacológicos como los FAME y los anti-TNFα.
Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode.
Compruébelo aquí.
Sociedad Española de Reumatología, C/ Marqués de Duero,5, 1º, Madrid 28001 Teléfono: 91.576.77.99 Fax: 91.578.11.33