La sarcoidosis es una patología sistémica de origen desconocido. Se trata de una enfermedad que se caracteriza por la presencia de granulomas no caseificantes (formaciones nodulillares de carácter inflamatorio) benignos.

Sus manifestaciones clínicas suelen aparecer entre los 20 y los 40 años y puede afectar a cualquier órgano, siendo  los pulmones, los ganglios linfáticos y la piel los más dañados. En el caso de la afectación de pulmón, los pacientes tienen síntomas como disnea, tos, dolor  u opresión torácica. Las radiografías de tórax muestran patología casi en un 90% de los casos. La piel está afectada hasta en un 20% de los casos, siendo frecuente como manifestación inicial y  forma clínica más habitual es el eritema nodoso (lesión oscura dolorosa en superficies extensoras), seguido de las placas y los nódulos.

Las manifestaciones oculares (sobretodo la parte anterior del ojo) se presentan en un 20% de los casos. En cuanto al aparato locomotor, es frecuente la afectación de las articulaciones de mediano tamaño con especial predilección por los tobillos, aunque también se ven involucradas las muñecas, los hombros y las rodillas. .

Respecto a su diagnóstico, hasta en un 50% de los casos se puede descubrir de forma casual por hallazgos clínicos-radiográficos y la posterior demostración por biopsia de granuloma caseificantes con cultivos negativos para micobacterias u hongos.